Arribes del Duero y Douro Internacional

Distancia: 290 km

Tiempo de conducción: 6 horas

Tiempo mínimo para realizar la etapa: 6/7 días

Una de las etapas más completas de toda la Ruta Raia Norte es sin ninguna duda esta que nos lleva a descubrir España y Portugal en torno al impresionante Parque Natural de Arribes del Duero en el lado español de la frontera y el Douro Internacional y Vinhateiro en la vertiente portuguesa. Desde los primeros pobladores que habitaron estas tierras dejando su impronta en los gravados rupestres de las orillas del río Águeda hace más de 25.000 años en el protegido Yacimiento de Siega Verde, haremos un viaje en el tiempo hasta llegar a los tiempos de caballeros y princesas que no será difícil imaginar desde la fortaleza de San Felices de los Gallegos donde empaparnos de esta parte de la historia fronteriza. Tras estas pinceladas culturales podemos hacer un desvío hasta los castros vetones de Las Merchanas (Lumbrales) o el castro del Castillo en Yecla de Yeltes o, si lo preferimos, continuar impacientes para descubrir la impetuosa naturaleza que envuelve al río Duero y sus afluentes. Nos asomaremos a algunos de los más increíbles miradores y cruzaremos la frontera hacia el país luso buscando, tras los cortados vertiginosos de las Arribes salmantinas, el sosegado valle del Duero que se abre esplendoroso en Freixo de Espada a Cinta propiciando los cultivos en bancales de frutales y vides, alcanzando su máximo exponente en las inmediaciones de Vila Nova de Foz Côa donde seremos sorprendidos por el primer territorio vinatero reconocido del mundo (ni más ni menos que en el s.XVIII) y protegido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Entre estos bancales encontraremos a los antiguos artistas del Valle del Côa que, como aquellos de Siega Verde, dejaron su huella en las rocas en forma de animales que habitaron estas tierras y que hace milenios desaparecieron como los mamuts o los rinocerontes lanudos. Continuaremos el periplo hacia “las Arribas” del Douro Internacional pasando por bellos municipios como Torre de Moncorvo que atesora una bonita judería y un interesante pasado medieval o Mogadouro, vigilado por un robusto torreón vestigio de su pasado fronterizo que desde lo más alto del municipio vigila incansable la frontera. Atravesaremos aldeas detenidas en el tiempo hace años donde conoceremos tradiciones ya perdidas en otros lugares como las peculiares mascaradas que sorprenden a grandes y pequeños en estos pueblecitos entre Navidad y Carnaval y nos toparemos de frente con la naturaleza más impetuosa a la altura de Lamoso donde descubriremos la cascada más alta de Portugal Continental: la impresionante Cascada Faia d’Agua Alta donde sobrecogernos asomándonos por sus altas pasarelas por encima de las copas de los árboles.
Volveremos a España tras atravesar la presa de Bemposta y haremos una parada en el pueblo de las más de mil bodegas (Fermoselle) donde asomarnos desde su mirador al Duero y hacernos con información del Parque Natural Arribes del Duero en su casa del parque. Desde aquí, por una evocadora y zigzagueante carretera entre las conocidas como Arribes del Tormes daremos con este río que rinde tributo al Duero unos cientos de metros más abajo para llegar a una de las puertas de entrada del parque en un pueblecito que guarda toda su arquitectura tradicional en la sorprendente técnica de la piedra seca: Trabanca. Desde aquí y ya para despedirnos de esta apasionante etapa nos iremos en busca de una de las imágenes más características de Arribes en el pueblecito de Pereña de la Ribera, la caprichosa cascada del Pozo de los Humos que despeña el agua del río Ucés llegando caudaloso tras las lluvias y provocando una cortina de agua pulverizada simulando el humo que le da nombre.

 

Yacimiento de la Siega Verde

Este conjunto arqueológico es el más importante de toda Castilla y León y, junto con el cercano conjunto portugués de Foz Coa, el más sobresaliente de toda la península Ibérica, por lo que fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Desde que se empezó a estudiar el enclave en 1988 han salido a la luz un total de 645 figuras de ciervos, caballos, bóvido, etc. pero también de renos, bisontes o rinocerontes lanudos que debieron habitar estas tierras, grabados o piquetados sobre la roca, convirtiendo a este yacimiento en el mayor enclave con grabados paleolíticos de España, datados en torno al año 20.000 y 11.000 a.C. Los significados de cada panel, por el momento, se escapan a nuestra comprensión, pero las representaciones de esta fauna de la última glaciación hablan de un mundo simbólico y mágico de la caza y quizás de la distribución territorial de las tribus cazadoras. La visita se hace con un guía especializado que interpreta las figuras para la mejor comprensión del visitante y es recomendable consultar su web antes de llegar para tomar nota de algunas recomendaciones. Yacimiento Siega Verde: (6.5€; horario variable, consultar web); SA-V-200 (40°41’49.5″N, 6°39’41.8″W); http://www.siegaverde.es

San Felices de los Gallegos

El pequeño municipio de San Felices de los Gallegos, ya en el Parque Natural Arribes del Duero, muestra un típico pueblecito de frontera que las innumerables guerras no han permitido crecer y afianzarse, teniendo múltiples periodos en su historia de población, despoblación y repoblación. Lo que más llama la atención es su modesto castillo, mandado construir en el s.XIII por uno de los reyes portugueses señores de estas tierras en aquellos tiempos y acabado ya en el s.XV. El castillo ha estado en riesgo de desaparecer en varias ocasiones, primero para usarse como cantera, motivo por el cual faltan parte de las murallas y de las estancias del castillo. Posteriormente, hubo ofertas estadounidenses para comprar el castillo y llevárselo piedra a piedra (como ha sucedido con gran parte del patrimonio de estos pequeños pueblos, desde baldosas y suelos completos hasta pilas bautismales, cruceros, etc.) y finalmente comprado y salvado por un vecino (Ángel de Diós) que lo donó a su pueblo. En su interior hoy se halla un centro de interpretación sobre las fortalezas de frontera haciendo especial hincapié en el castillo de San Felices y en las armas usadas por aquel entonces para su protección. En su última planta las vistas de todo el entorno son privilegiadas. Ya fuera del castillo se puede pasear por sus calles disfrutando de la arquitectura tradicional (construida en parte por las rocas expoliadas de la fortaleza) y acceder a su muralla por alguna de sus puertas (la del Moro y la de la torre-puerta, o, en la muralla urbana, la del puerto o la de las Campanas, esta última constituyendo todo un emblema del municipio). La plaza de España, junto a la torre de la Campana es el epicentro de la vida del pueblecito donde se ubica el ayuntamiento (sXVII) en lo que fuera la antigua cárcel y la iglesia de Nuestra Señora entre Dos Álamos (s.XII), además de un buen conjunto de casonas blasonadas de pura arquitectura castellana. Otros edificios religiosos (un convento y dos ermitas) que salpican el pueblo datan a partir del s.XVI encontrándose frente a la del Cordero, el toro vettón de la Edad de Hierro. Para los que busquen un turismo más activo, pasear por las arribes del Águeda ofrece unos bonitos paisajes llegando hasta el puente de los franceses y en el municipio también se halla el parque de multiaventura de Descensos Medina, empresa de Ciudad Rodrigo que ofrece además piragüismo, rutas btt y escalada por la zona (658 474 645; http://www.descensosmedina.es). El pueblo también cuenta con un centro de interpretación sobre la cantería y un museo del aceite

Parque Naturaral Arribes del Duero

En el oeste de las provincias de Zamora y Salamanca, donde el río Duero hace frontera con Portugal, se encuentra este espacio natural privilegiado, donde los cantiles se elevan verticales sobre el río, creando ese espectacular paisaje que conocemos como Arribes del Duero.
Pertenecen al parque 37 municipios: Argañín, Almendra, Cabeza del Caballo, Villardiegua de la Ribera, Villadepera, Torregamones, Villar del Buey, Fariza, Gamones, Fermoselle, Villarino de los Aires, Pereña, Masueco, Mieza, Vilvestre, Puerto Seguro, San Felices de los Gallegos, Ahigal de los Aceiteros, Sobradillo, La Fregeneda, Hinojosa del Duero, Saucelle, Adeadávila de la Ribera, La Bouza, Bermellar, Saldeana, Barruecopardo, Fonfría, Pino del Oro, Villalcampo, Moralina, Moral de Sayago, Trabanca, Lumbrales, Cerezal de Peñahorcada, La Zarza de Pumareda, La Peña.
Sus paisajes más bellos e impresionantes han sido formados durante milenios por los ríos Duero, Huebra y Uces que se encajonan formando profundos y extensos cañones ofreciendo al visitante unas espectaculares vistas, donde parece que la tierra se ha separado, agrietándose violentamente para dejar paso al agua. En algunos tramos, el discurrir tranquilo del agua se ve interrumpido por impresionantes saltos de agua como el Pozo de Los Humos, con una caída superior a los 50 m dejando una cortina de gotitas difuminadas en el ambiente y dándole así su peculiar nombre.
La actividad humana en las Arribes nos ha dejado su legado en forma de bancales que desafían a la gravedad ganando metros a la pendiente de las laderas, cultivando en estos terrenos olivos, vid, almendros y frutales, que, ya rozando el río, dejan paso a los bosques de galería típicos de riberas y bosques de enebros o almeces en sus laderas y cortados.
Destaca del parque la belleza agreste de su paisaje granítico y una rica y variada fauna y flora. Las peculiaridades del clima de Arribes favorecen el desarrollo de una vegetación de tipo mediterráneo con enebros, encinas, quejigos, alcornoques, madroños, jaras, escobas, espliego, lavanda… haciendo que un paseo por su territorio se convierta en un deleite para los sentidos, casando paisajes y olores que sólo se pueden disfrutar si vienes a descubrirlos a las Arribes.
Los cortados y roquedos de las márgenes fluviales dan cobijo a un gran número de especies en peligro extinción, que podremos observar mientras nos sobrevuelan proyectando su sombra bajo nuestros pies, por lo que el uso de prismáticos se hace relevante si se quiere tener una experiencia plena en este entorno. Especialmente, dentro del grupo de las aves, cabe destacar la cigüeña negra, el buitre leonado, el alimoche, el vencejo real, chova piquirroja, roquero solitario, collalba rubia,… además de innumerables rapaces como el águila real, el águila perdicera, águila culebrera, águila calzada, halcón peregrino o el búho real.
La presencia de las aves de presa está favorecida por la existencia de pequeños mamíferos y roedores como el lirón careto, fuente de alimentación además para otros carnívoros como el zorro, el gato montés, la garduña y la gineta. Otro mamífero habitual es el jabalí y los escurridizos tejón y nutria. No podemos olvidar las amplias comunidades de murciélagos que habitan sus grutas y cuevas, como el murciélago pequeño de herradura.
Encontramos en el Parque también, una rica y variada comunidad de reptiles, de los que cabe reseñar la víbora hocicuda, la culebra de herradura, la lagartija colirroja, el eslizón ibérico, el galápago europeo, lagarto verdinegro o el Lagarto ocelado, otra de las especies en peligro de extinción.
Los ríos, arroyos y charcas del Parque Natural hacen posible el desarrollo de la vida de anfibios como la ranita de san Antonio, rana común, sapo corredor, sapillo pintojo, tritón jaspeado y algunas especies endémicas peninsulares como el sapo partero ibérico y el tritón ibérico, así como de aves acuáticas de gran belleza como el martín pescador, la focha común, el somormujo lavanco, además de una gran riqueza de peces como el barbo, carpines, bermejuela, colmilleja, así como especies de peces puramente ibéricas como es el caso de la boga del Duero.

Saucelle

Desde las alturas de este fantástico mirador, el visitante se sumerge de lleno en este paisaje fronterizo, pisando suelo español, pero divisando Portugal tras el enorme tajo que forma el río Duero y el Huebra en su encrucijada. En el fondo del valle, se ve el antiguo poblado de los trabajadores de la hidroeléctrica de los años 50 cuando se hizo en el río la primera central, la de Saucelle, viniendo tras ella un conjunto de presas a lo largo de todo el río por su potencial para generar energía. Como muchos otros poblados, fue abandonado, pero en este caso ha sido rehabilitado como complejo turístico (Aldeaduero) encontrando casas rurales, hoteles y restaurantes donde degustar platos como el bacalao al horno, el carpaccio de solomillo, arroz al horno con boletus y para los más golosos postres como el sorbete de mandarinas o tarta de queso con jalea de membrillo.

Freixo de Espada á Cinta

Dirección

Avda. Guerra Junqueiro. 5180-104

Localidad

PFreixo de Espada a Cinta (Bragança – Portugal)

Teléfono

+351 279 658 160

Douro Vinhateiro

Vila Nova de Foz Côa

Torre de Moncorvo

Mogadouro

Dirección

Largo de convento S.Francisco 5200-244 Mogadouro

Localidad

Mogadouro

Teléfono

+351 279 340 100

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