Embalse de almendra y bajo tormes

Distancia: 110 km

Tiempo de conducción: 2 horas

Tiempo mínimo para realizar la etapa: 3/4 días

Más sosegado es el camino que nos espera desde el Pozo de los Humos y el Pozo Airón hasta la parte final del curso del Tormes o lo que, en nuestras regiones turísticas hemos bautizado como el Bajo Tormes por ser el curso final de este importante río que baña ciudades como Salamanca, bordeando el embalse de Almendra que durante años fue uno de los más grandes e impresionantes de España y parte de Europa Occidental. Pueblos como El Manzano o Monleras vieron cambiar su evolución por la construcción de la presa de Almendra, a la que nos asomaremos dejando a nuestros pies sus 202 metros de altura y por la que tendremos la oportunidad de pasear a su sombra desde lo que fuera el antiguo poblado y la cantera donde vivieron cientos de familias durante su construcción. En El Manzano conoceremos de cerca la vida de estos modestos y humildes pueblos que enamoran al viajero y en Monleras nos dejaremos sorprender por su paisaje casi lunar y apocalíptico del embalse durante los periodos de sequía cuando el agua deja a la vista las antiguas construcciones y una auténtica procesión de piedras que recuerda a aquellos monumentos megalíticos de lugares como Carnac entre arboles negros saturados por el agua. Desde aquí continuaremos hasta uno de los municipios más grandes de la zona: Ledesma que nos recibirá con su imponente Iglesia desde lo alto del pueblo, su bonita muralla y castillo y sus laberínticas calles que conducen al Tormes salvado por un bello puente medieval. Con esta tarjeta de visita no es de extrañar que sea considerado uno de los pueblos más bonitos de España, aunque no nos detendremos aquí, sino que seguiremos nuestra ruta hacia Zamora, hacia el otro lado del embalse que en otro tiempo formó parte de las Arribes del Tormes, hoy anegadas bajo las aguas. Carbellino y Salce son dos preciosos municipios que vieron el agua de el embalse llegar muy cerca de sus casas pero que hoy en día ha dotado a estos pueblos de una nueva vida donde disfrutar en sus playas de bonitos paisajes y el disfrute de un sinfín de actividades acuáticas rodeados de campos donde la ganadería y la agricultura tradicionales marcan la vida de sus vecinos, a la sombra de impresionantes bolos graníticos de curiosas formas y peculiares nombres.

Parque Natural Arribes del duero

En el oeste de las provincias de Zamora y Salamanca, donde el río Duero hace frontera con Portugal, se encuentra este espacio natural privilegiado, donde los cantiles se elevan verticales sobre el río, creando ese espectacular paisaje que conocemos como Arribes del Duero.
Pertenecen al parque 37 municipios: Argañín, Almendra, Cabeza del Caballo, Villardiegua de la Ribera, Villadepera, Torregamones, Villar del Buey, Fariza, Gamones, Fermoselle, Villarino de los Aires, Pereña, Masueco, Mieza, Vilvestre, Puerto Seguro, San Felices de los Gallegos, Ahigal de los Aceiteros, Sobradillo, La Fregeneda, Hinojosa del Duero, Saucelle, Adeadávila de la Ribera, La Bouza, Bermellar, Saldeana, Barruecopardo, Fonfría, Pino del Oro, Villalcampo, Moralina, Moral de Sayago, Trabanca, Lumbrales, Cerezal de Peñahorcada, La Zarza de Pumareda, La Peña.
Sus paisajes más bellos e impresionantes han sido formados durante milenios por los ríos Duero, Huebra y Uces que se encajonan formando profundos y extensos cañones ofreciendo al visitante unas espectaculares vistas, donde parece que la tierra se ha separado, agrietándose violentamente para dejar paso al agua. En algunos tramos, el discurrir tranquilo del agua se ve interrumpido por impresionantes saltos de agua como el Pozo de Los Humos, con una caída superior a los 50 m dejando una cortina de gotitas difuminadas en el ambiente y dándole así su peculiar nombre.
La actividad humana en las Arribes nos ha dejado su legado en forma de bancales que desafían a la gravedad ganando metros a la pendiente de las laderas, cultivando en estos terrenos olivos, vid, almendros y frutales, que, ya rozando el río, dejan paso a los bosques de galería típicos de riberas y bosques de enebros o almeces en sus laderas y cortados.
Destaca del parque la belleza agreste de su paisaje granítico y una rica y variada fauna y flora. Las peculiaridades del clima de Arribes favorecen el desarrollo de una vegetación de tipo mediterráneo con enebros, encinas, quejigos, alcornoques, madroños, jaras, escobas, espliego, lavanda… haciendo que un paseo por su territorio se convierta en un deleite para los sentidos, casando paisajes y olores que sólo se pueden disfrutar si vienes a descubrirlos a las Arribes.
Los cortados y roquedos de las márgenes fluviales dan cobijo a un gran número de especies en peligro extinción, que podremos observar mientras nos sobrevuelan proyectando su sombra bajo nuestros pies, por lo que el uso de prismáticos se hace relevante si se quiere tener una experiencia plena en este entorno. Especialmente, dentro del grupo de las aves, cabe destacar la cigüeña negra, el buitre leonado, el alimoche, el vencejo real, chova piquirroja, roquero solitario, collalba rubia,… además de innumerables rapaces como el águila real, el águila perdicera, águila culebrera, águila calzada, halcón peregrino o el búho real.
La presencia de las aves de presa está favorecida por la existencia de pequeños mamíferos y roedores como el lirón careto, fuente de alimentación además para otros carnívoros como el zorro, el gato montés, la garduña y la gineta. Otro mamífero habitual es el jabalí y los escurridizos tejón y nutria. No podemos olvidar las amplias comunidades de murciélagos que habitan sus grutas y cuevas, como el murciélago pequeño de herradura.
Encontramos en el Parque también, una rica y variada comunidad de reptiles, de los que cabe reseñar la víbora hocicuda, la culebra de herradura, la lagartija colirroja, el eslizón ibérico, el galápago europeo, lagarto verdinegro o el Lagarto ocelado, otra de las especies en peligro de extinción.
Los ríos, arroyos y charcas del Parque Natural hacen posible el desarrollo de la vida de anfibios como la ranita de san Antonio, rana común, sapo corredor, sapillo pintojo, tritón jaspeado y algunas especies endémicas peninsulares como el sapo partero ibérico y el tritón ibérico, así como de aves acuáticas de gran belleza como el martín pescador, la focha común, el somormujo lavanco, además de una gran riqueza de peces como el barbo, carpines, bermejuela, colmilleja, así como especies de peces puramente ibéricas como es el caso de la boga del Duero.

Fermoselle

Pequeño pueblecito de la comarca de Sayago, Fermoselle es uno de los municipios de referencia de los Arribes (aquí en masculino puesto que estamos en Zamora). Conocido por sus vinos, envejecidos en bodegas excavadas bajo las casas y por su ubicación estratégica desde la que se divisa el curso del Duero, pasear hasta lo alto del castillo es hacer un viaje en el tiempo a un pueblo de hace décadas que ha sabido combinar la actividad turística con sus tradiciones. Una buena idea es acercarse a la Casa del Parque (en el antiguo convento de san Francisco del s.XVIII) donde obtener toda la información del parque natural, planos de senderos y por supuesto información sobre sus pueblos, sus habitantes y sus tradiciones.
Fermoselle está rodeado de bancales puesto que las fuertes pendientes sobre las que se fundó no dejan lugar a otra forma de agricultura, permitiendo cultivos de frutales, almendros, olivos y a su codiciada vid que da lugar al vino DO Arribes junto con otros municipios que disfrutan del microclima de esta zona. Habrá que aparcar a las afueras y pasear por sus calles empedradas que hará comprender la vinculación de sus habitantes con el vino, encontrando casas robustas, en granito con dos arcos de medio punto que indican la entrada a la bodega familiar, excavadas en la tierra y uniéndose unas bodegas con otras creando un auténtico laberinto subterráneo. En el exterior hay que buscar el Arco, única puerta de la muralla en la calle de Requejo y que al atravesarla se entra en la parte más antigua del pueblo, buscando la iglesia parroquial de la Asunción, macizo edificio levantada entre los ss.XII-XIII con torre defensiva del XVI coronada por el campanario. En lo más alto, los restos del castillo de Doña Urraca dominan el conjunto, cercano a la Plaza Mayor siendo un perfecto mirador al Duero y a tierras portuguesas (razón de más para que se ubicara aquí). Después de que fuera refugio de comuneros que se levantaron contra Carlos I, y ganando el rey al contienda, fue destruido, quedando algunos restos de la muralla,, de la torre del homenaje, el patio de armas y algunas dependencias. Si se quiere dedicar más tiempo a este municipio, existen hasta tres templos religiosos de entre los ss.XII y XVI y numerosos miradores en los alrededores indicados con paneles turísticos. Son obligatorias la calle del Nogal y la calle Montón de Tierra.

Trabanca

Dirección

Plaza Egido s/n

Localidad

Trabanca (Salamanca – España)

Teléfono

923 141 448

El Municipio

Trabanca es un municipio situado al noroeste de la provincia de Salamanca, a unos 75 Kilómetros de su capital. Tiene una población de lago más de doscientos habitantes.

Sus Campos

Se encuentra dentro del Parque Natural Arribes del duero, siendo una importante puerta de entrada al mismo. Trabanca supone la transición entre la penillanura y los grandes cañones del duero, donde los robles y las encinas son las protagonistas entre peñas de granito.

Los terrenos parcelados en cortinas son especialmente utilizados para pastos, pues la ganadería ha sido y es la principal actividad de Trabanca; esto ha generado que hoy todavía se conserven una serie de construcciones tradicionales. Actualmente se cría sobre todo la oveja y, en menor medida, ganado vacuno. Tradicionalmente también era corriente que cada familia contara con alguna cabra.
Pero los animales salvajes también han sido vitales en su supervivencia. La caza, la pesca y la apicultura han sido y son actividades con gran tradición.
Entre los platos típicos de Trabanca está el conejo embolado o las patatas meneás.

Sus Fiestas

Las fiestas patronales son alrededor del 12 de septiembre, curiosamente en honor a su patrona la Virgen del Carmen. Otras fiestas tradicionales son Las Bolagas el día de Nochevieja: se recogen en el campo ramas de este arbusto y, después de las uvas, el pueblo se reúne para quemarlas. También es tradición entre la población salir a merendar al campo el Jueves Merendero.

No debes perderte

 

Concurso Internacional de Vinos en los Premios Vinduero-Vindouro

Parque Temático de Arquitectura Tradicional

Iglesia parroquial Nuestra Señora de La Asunción

Arquitectura Tradicional de Trabanca

Mercadillo portugués

GR14 Senda del Duero en Trabanca

Parque Natural Arribes del Duero en Trabanca y Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica

Pereña de la Ribera

Dirección

Plaza España, 1. 37175

Localidad

Pereña de la Ribera

Teléfono

923 573 016

El municipio

El municipio de Pereña de la Ribera se encuentra al noroeste de la provincia de Salamanca, a unos 90 kilómetros de su capital, en la comarca de La Ribera. Es uno de los lugares más significativos de la misma, tanto por su arquitectura popular, como por el increíble paisaje que lo rodea. Las gentes de la zona lo denominan El Balcón de las Arribes, ya que su localización estratégica, en lo alto de un cerro, le permite asomarse tanto al Duero, encajonado entre los peñascales que ha ido horadando en el declinar de los siglos, como a su Parque Natural.
Su etimología es desconocida, aunque algunos especialistas aseguran que su topónimo proviene del latín “Pero”, al que se le añadiría el sufijo “-eña” para hacer referencia al Lugar de Pedro. Otras teorías basan su origen en el término “petrinea”, o lo que es lo mismo, hecha en piedra.

Sus campos

Este verdadero vergel, en el que el agua y un sinfín de verdes son los verdaderos protagonistas, está habitado por unos 380 habitantes, que dedican su tiempo a las tareas agrícolas y ganaderas. Son varias las explotaciones de ganado existentes, principalmente ovino y caprino, aunque también existen algunas de vacuno. El aprovechamiento de la oveja en Pereña es completo, ya que se aprecia mucho la carne de sus corderos y, sobre todo, su leche, con la que se hacen magníficos quesos, siempre a la manera tradicional.
La agricultura, antiguamente destinada al autoconsumo, se centra en las explotaciones de los bancales. Destacan los olivares y viñedos, de los que se obtiene excelente aceite y extraordinario vino, con Denominación de Origen propia, afrutado, pero con un toque mineral facilitado por el suelo de las terrazas. La producción de estos maravillosos caldos es, sin duda, otra de las actividades económicas del pueblo, siendo varias las bodegas que los realizan, preservando siempre la tradición. La elaboración casera, antiguamente muy habitual, como se puede comprobar por el gran número de ancestrales bodegas existentes, es cada vez más escasa, debido al envejecimiento acusado de la población.
Otro factor económico, más reciente y secundado por la declaración de la zona como Parque Natural, es el turismo, que ha propiciado la aparición de varios alojamientos rurales, acogedores espacios para el pleno descanso, donde podemos dejar volar nuestra imaginación, al tiempo que catamos algunos de los excelentes caldos macerados en el pueblo. Gracias a esas medidas para fomentar el turismo de la localidad, se está llevando a cabo la señalización de nuevas rutas de senderismo, la recuperación del patrimonio tradicional o la celebración de eventos que animen al visitante a venir.

La historia

Su situación de lejanía y aislamiento no ha sido inconveniente para una temprana presencia humana en la zona. Así parecen constatarlo las pinturas rupestres de Palla Rubia, restos prehistóricos de un Neolítico ya lejano. Desde entonces, estas tierras han estado pobladas. Significativa fue la presencia celta, siendo el pueblo vetón el que se instaló en las mismas, dejándonos una tradición ganadera que aún pervive en la arquitectura pastoril. Su presencia está atestiguada por los restos de un castro emplazado en Teso de la Ermita, del que hoy tan solo quedan algunas piedras de la muralla.

Los romanos también habitaron la zona, ocupando el lugar del castro. Una de las pruebas más importantes de ello es la estela funeraria empotrada en las paredes de la Casa del Ermitaño, en la que se leen los nombres de dos difuntas: Placidina y Fausta. La historia de estas tierras durante los periodos visigodo y musulmán es incierta, no teniendo nociones precisas al respecto. No obstante, el periodo árabe se recuerda en algunos topónimos, como Almofea, Almerganales, Azafranal o Arrabal.

El nacimiento de Pereña en su ubicación actual se sitúa en torno a los siglos X y XI. Esta zona, considerada como tierra de nadie, fue repoblada por Fernando II, casi un siglo después de que Alfonso VI asegurara la línea del Tajo, tras la reconquista de Toledo en 1085. En 1262, Alfonso X el Sabio otorgó Perenna en señorío a su sobrino Don Martín Alfonso, régimen que, tras breves periodos de realengo, terminaría con la concesión de toda la Tierra de Ledesma a Don Beltrán de la Cueva, a quien pertenecería hasta la supresión del régimen señorial en el XIX. En 1692 Don Martín Cubilano, catedrático de la Universidad de Salamanca, fundó el seminario sito junto a la iglesia. Este aún conserva su fachada de sencillas formas, pero con la belleza de antaño.
Las guerras han marcado la historia del occidente salmantino, pero pocas fueron tan crueles como la de la Independencia, en la que también las gentes de Pereña lucharon por la libertad. El pertrecho pueblo supo levantarse durante el resto del siglo XIX, aumentando ostensiblemente su población. Con la creación de las actuales provincias en 1833, Pereña quedó integrada en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa.

No debes perderte

 

Iglesia de Santa María de Pereña

Ermita Nuestra Señora del Castilllo

Enoturismo en Pereña

Arquitectura Tradicional en Pereña

Pereñarte y el arte en las calles

El Pozo de Los Humos y otros parajes en Pereña de la Ribera

GR-14 Senda del Duero

Otras rutas y senderos en Pereña de la Ribera

Parque Natural Arribes del Duero en Pereña y Reserva de la Biosfera Meseta Ibérica

Ruta del Duero en Pereña

Fiestas y tradiciones de Pereña de La Ribera

Gastronomía de Pereña de La Ribera

Paisajes y parajes de Pereña de La Ribera

Pinturas rupestres de Palla Rubia

Rutas BTT en Pereña de la Ribera

Pozo de los humos

Pozo de los humos

Para llegar a esta impresionante cascada que se ha convertido en una de las imágenes más típicas de las Arribes salmantinas, con 50 metros de caída (sólo 2m menos que las cataras del Niágara) y que cuando descarga el agua del Ucés con fuerza luce una característica nube de humo que le ha servido el nombre, existen dos posibilidades dependiendo de las preferencias de cada uno. Desde la pequeña localidad de Masueco (923 505 018; www.masueco.es) se llega a la misma cascada, encontrando un aparcamiento a la entrada del camino y debiendo bajar por la pista algo menos de 2 km. Desde aquí, el viajero se puede asomar a su sobrecogedor mirador, colgado sobre la cascada. La otra opción desde Pereña de la Ribera (923 573 016; www.perenadelaribera.es), conduce por una pista de unos 3 km hasta llegar al primer aparcamiento. El segundo aparcamiento, situado 2 km abajo sólo esta abierto fuera de la temporada de anidación para preservar la riqueza natural de este paraje. Al llegar abajo, hay unas vistas inmejorables del Pozo de los Humos, visto desde enfrente teniendo una estupenda panorámica del Ucés (y como cae al vacío) y de las montañas que circundan a este afluente del Duero. Desde Pereña, también se puede llegar siguiendo las indicaciones a la cascada del Pozo Airón, más pequeña, pero en un rincón que resulta entrañable, pudiendo acceder a la cueva protegida por el agua y disfrutar de la sensación de sentirse dentro de la cascada. Desde el pueblo, hay indicaciones para tomar el camino, debiendo recorrer una pista de tierra durante 1.5km hasta llegar al aparcamiento. Desde aquí algo más de 1 km de paseo por el corazón del parque separa del objetivo.

El Manzano

Dirección

c/ El Frontón, 1

Localidad

El manzano (Salamanca – España)

Teléfono

923 577 171

El municipio

El pequeño y acogedor pueblo de El Manzano, situado a 65 kilómetros de la capital salmantina, está enclavado en La Ramajería, subcomarca de la Tierra de Vitigudino. Su topónimo, seguramente dado por los repobladores cristianos que bautizaban sus aldeas de acuerdo con las características del paisaje, podría tener un origen botánico relacionado con la denominación de este árbol.

Sus campos

Sus suelos, pobres y poco profundos han permitido que la ganadería, principalmente bovina, porcina y ovina, sea el primer motor de sustento de la zona, configurando así todo el territorio. Esta ocupación queda remarcada en algunos de los topónimos del lugar, como el del Pago de Vacaspardas, cuyo nombre es bastante ilustrativo. Pero sus 75 habitantes aproximadamente no solo se dedican a la ganadería, también labran los cercanos pero escasos campos de cultivo de cereales y patatas, alimentan a su ganado con el pasto forrajero que crece en abundancia por sus tierras y se ocupan de la crianza aviar.

La historia

En cuanto a su historia, sabemos que los vetones se asentaron en este territorio, dejando una tradición constructiva agropecuaria muy consolidada. Estos fueron subyugados por los romanos, pero en El Manzano no quedan restos de esta época, como tampoco los hallamos del pueblo visigodo o del musulmán.
Su fundación como tal se remonta a la Edad Media, obedeciendo a las repoblaciones efectuadas por los reyes leoneses en la Alta Edad Media. Los reyes Alfonso I y Ramiro II consiguieron conquistar estas tierras, pero pronto las perdieron y sumieron a la zona en el abandono, por temor a las campañas de Almanzor. No será hasta 1085 cuando reiné la tranquilidad en la zona, ya fijada la frontera cristiana en la línea del Tajo, tras la conquista de Toledo.

La localidad quedó encuadrada en la jurisdicción de Ledesma desde la creación de su alfoz en el siglo XII por parte de Fernando II de León, quien encargó la repoblación del lugar. En 1462, la villa y tierras de Ledesma fueron donadas por Enrique IV a su predilecto, Don Beltrán de la Cueva, I Conde de Ledesma, perteneciendo este solar a sus continuados herederos, hasta la supresión del régimen señorial en el XIX. Con la creación de las actuales provincias en 1833, El Manzano quedó integrado en la provincia de Salamanca, dentro de la Región Leonesa.
Las levas para luchar contra los franceses en la Guerra de la Independencia afectaron al pueblo considerablemente. Tras esta, comenzó una etapa de recuperación económica, acompañada de un considerable aumento demográfico. El censo alcanzó el máximo poblacional en 1887, con 359 vecinos.

No debes perderte

 

Ruta Cicloturística y Urbana «El Manzano»

Iglesia de San Julián Mártir

Corral del Concejo

Arquitectura Tradicional de El Manzano

Molino de Sofía de la Bondad

Fiestas de El Manzano

Gastronomía de el Manzano

Paisajes de El Manzano

MONLERAS

Saliendo del parque natural se encuentra este bonito y acogedor municipio perteneciente a la mancomunidad del Bajo Tormes, río este que rinde tributo al Duero además de regar Salamanca y atravesar la provincia hasta verse embalsado por la presa de Almendra. Monleras es un típico pueblecito de piedra que sus vecinos, a pesar de la despoblación que azota a toda la comarca, han sabido mantener vivo y si se visita durante el verano se verá una intensa actividad cultural. Acoge el Centro de Interpretación del Bajo Tormes y desde él salen multitud de rutas senderistas y de cicloturismo para disfrutar de la ornitología y las construcciones tradicionales y asomarse al fascinante embalse de Almendra que en periodos de sequía muestra las antiguas construcciones anegadas, desde molinos harineros, hasta pontones y lindes que ofrecen una auténtica procesión de piedras hacia las aguas. Hay que acercarse al Territorio de Juegos, al borde del embalse, en un agradable entorno con construcciones tradicionales y juegos como la Oca a gran escala realizados por los propios vecinos y voluntarios internacionales que visitan el pueblo todos los veranos.
En su plaza Mayor, además de la añeja iglesia (mandada construir en el s.XIV por el nieto del rey Alfonso X El Sabio) se encuentra un bonito teatro construido por los monlerienses con las piedras rescatadas de las aguas del embalse, siendo una plaza que guarda el alma del pueblo y desde la que se puede seguir la ruta urbana (indicada con paneles) que recorre las construcciones más interesantes.

LEDESMA

La Villa de Ledesma, declarada conjunto histórico artístico y perteneciente a la Asociación de Pueblos más Bonitos de España, espera al visitante con su asombrosa catedral en lo alto de un cerro y rodeada por una portentosa muralla que se extiende hacia el Tormes. Aunque se tiene conocimiento de la existencia de Ledesma desde siglo atrás (suponiéndose construido sobre un antiguo castro y quedando huellas de romanos y musulmanes) es en s.XII cuando es repoblado por Fernando II de León y comienza su etapa de esplendor alcanzando su punto álgido con la cesión del municipio a Beltrán de la Cueva (s.XV), primer conde de Ledesma como lo refleja el escudo de la villa. La mejor vista del municipio se obtiene desde las afueras, al otro lado del enorme puente viejo edificado en el s.XV (posiblemente sobre uno romano anterior) que deja todo un conjunto de casitas de piedra trepando por el cerro hasta dar con la torre de su iglesia que despunta en lo más alto. Junto a él, el puente nuevo por el que hoy en día cruza la carretera y que deja en el margen contrario al viejo puente una zona de recreo donde los vecinos se acercan a pescar y a pasar las tórridas tardes de verano, junto a los restos del viejo molino harinero. Cerca de este punto se encuentra el Puente Mocho (único vestigio romano del municipio) al que hay que llegar tras una caminata de unos 5km i/v. De regreso al municipio hay que callejear para llegar a su iglesia, el rincón más especial de Ledesma, con su pórtico gótico hispano-flamenco (s.XV) que hace de arco en mitad de la plaza y su alta torre coronada ya por una espadaña de estilo neoclásico (s.XVIII-XIX). Alrededor de la iglesia, palacios y casonas señoriales se asoman a la plaza, entre las que se encuentran la Casa consistorial (actual oficina de turismo) y un poco más abajo se encuentra la románica iglesia de San Miguel que alberga en su edificio perfectamente conservado el Centro de Interpretación de la villa donde ampliar información y hacerse con un plano que junto con los paneles informativos a lo largo del casco histórico ayudan a comprender la composición del municipio. Cercana a la iglesia, se encuentra el castillo de Ledesma que aún conserva buena parte de su muralla construida en el s.XII y mejorada en el XV donde además se puede buscar a encontrar diferentes marcas de cantero. A su patio de armas se accede por una puerta flanqueada por dos grandes torreones edificados entre los ss.XIII-XIV o por su puerta norte presidida por el escudo de la villa (pedir la llave en las cafeterías de la plaza).

Carbellino

Dirección

Pz. España, S/N

Localidad

Carbellino de Sayago (Zamora-España)

 

Teléfono

980 615 771

Email

carbellino@aytosayago.es

El municipio

El municipio de Carbellino, perteneciente a la comarca de Sayago, se encuentra situado en el noroeste de la provincia de Zamora, a 50 km de la capital por carrtera (por la C-528 y la ZA-320). A tan solo 2 km del embalse de Almendra, cuenta con una zona conocida como “La Playa” frecuentada por pescadores, bañistas y campistas. Este pequeño pueblo de 32,79 km2 cuenta con 204 habitantes.
Actualmente, Carbellino cuenta con varias infraestructuras que forman parte del inmobiliario público. Este municipio cuenta con el ayuntamiento, las antiguas escuelas, el pabellón municipal de deportes, el edificio multiusos (el cual integra biblioteca y sala de ordenadores), un aula cultural con cocina y barbacoas y elementos protegidos como las portaladas de roca granítica de las casas.

Sus campos

Respecto a sus recursos naturales, debido a la proximidad de la enorme masa de agua que constituye el embalse de la Almendra, cuenta con una gran biodiversidad. El embalse de la Almendra es además, uno de los más grandes del norte de Europa y en periodos de sequía deja al descubierto las antiguas construcciones anegadas por el agua creando un paisaje de lo más peculiar.

La historia

Los primeros asentamientos humanos en Carbellino datan de la prehistoria según restos encontrado de asentamientos prerromanos como el de “El Castillo”, castro junto al antiguo cauce del Tormes, y “La Mina”, donde han aparecido tégulas, doliums, sigillatas, molinos barquiformes y algunas monedas. En algunos puntos de este municipio, se han encontrado restos de antiguas calzadas romanas.
La primera referencia documental conservada de Carbellino data del año 1176. Durante la Edad Media la invasión musulmana provocó el despoblamiento de la comarca. En la Alta Edad Media el pueblo sufrió el azote de la peste. Las creencias populares intentaron frenar su avance colocando una gran cruz de piedra justo en mitad del pueblo, la Cruz de los Burbujos, que aún persiste.

En la Edad Moderna, los datos recogidos en el s. XVIII demuestran que la población se recuperó, dedicándose a la ganadería, que poseía gran importancia, y a la agricultura, además de la alfarería. Tejares, alfares, molinos, batanes, telares… le dieron fama a Carbellino.
Mediante la división de 1833, Carbellino quedo adscrito a la provincia de Zamora y a la Región Leonesa. En el siglo XX la población volvió a bajar debido a las crisis políticas y económicas del país que provocaron éxodos de población, en los años 20 y 50, pero también a la introducción de maquinaria para labores agrícolas, originando menos dependencia de la mano de obra. Otro problema fue el aislamiento del pueblo debido a la construcción de la presa de Almendra, ya en 1960, que inundó con sus aguas puentes y vías de comunicación, acabando con gran parte de sus posibilidades comerciales y las relaciones sociales con el norte de Salamanca, además de la pérdida de numerosos terrenos fértiles.
Es en 1983 cuando Carbellino pasó a formar parte de la comunidad autónoma de Castilla y León, dentro de la provincia de Zamora.

No debes perderte

 

Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel

Embalse de Almendra

Ermita del Humilladero

Cruz de los Borbujos

Arquitectura Tradicional de Carbellino

La Vaca Bayona

Las Ollas

Fiestas de Carbellino

Parajes y paisajes en Carbellino de Sayago

Peñaparda

Dirección

Peñaparda

Localidad

Peñaparda (Salamanca – España)

Teléfono

923 486 331

Email

infoturismo@penaparda.com

El municipio

Salce es un municipio situado en la comarca de Sayago, al sur de la provincia de Zamora. El nombre de la localidad parece remontarse a los tiempos de la Edad Media y podría venir de sauce, algo que ocurre frecuentemente en la terminología de los pueblos sayagueses (Carbellino de carballo o roble; Luelmo de olmo; Fresno y Fresnadillo de fresno; Almeida de álamo; Moral, Moralina y Moraleja de moral; Figueruela de higuera). Durante la Edad Media en el área leonesa fue bastante común el empleo de nombres de árboles o plantas para denominar las localidades que se fueron fundando, como por ejemplo las de Cerezal de Peñahorcada, Cerezal de Aliste, Saucelle, El Manzano, Carbajales de Alba, La Alameda, Manzanal del Barco, Fresnedo, etc.

Sus campos

Toda la zona de Salce es tierra de cultivos básicamente cerealistas. En sus paisajes abundan las «ardiviejas» (jaras) y las encinas. Una de las zonas más buscadas en verano son las tierras más cercanas al Río Tormes ya que por esa zona se puede disfrutar de buenas sombras y tranquilidad junto a las aguas cercanas del embalse de Almendra.
Salce se sitúa cerca de los ríos Duero y Tormes, y la profusión de rocas, hicieron de este territorio un lugar propicio para el asentamiento de familias y ganados. Se puede observar en las evidencias del antiguo castro, que fue uno de los primeros asentamientos humanos en la comarca de Sayago. Aun así, el origen del pueblo también podría estar en el antiguo poblado de San Juan, en la dehesa del Cuartico, donde se han encontrado puntas de flecha, una estela romana dedicada a Cloutina y una cabeza de piedra labrada, que puede representar el demonio.

La historia

Los Reyes de León, en la Edad Media, repoblaron el área de Sayago, entre las que podría estar Salce. En los primeros documentos que se conservan de la localidad aparece su nombre como El Sauze o El Salçe, topónimo relacionado con la repoblación y muy posiblemente por gentes procedentes de Galicia o norte de Portugal.
En 1833 Salce quedó integrada en la provincia de Zamora, dentro de la Región Leonesa. Fue una de las localidades que formó parte del partido judicial de Bermillo de Sayago hasta su desaparición a mediados del siglo XX.

En la década de los sesenta del siglo XX Salce vivió un momento crítico para todos sus habitantes. El pueblo estuvo a punto de desaparecer por la construcción de la presa de Almendra. En 1970 las aguas del pantano anegaron la parte final de la rivera de las Suelgas, incluso el agua llegó a la antigua iglesia y las propias casas. Debido a este motivo en la actualidad la Iglesia de San Miguel Arcángel está abandonada. Salce se salvó, pero la presa hizo desaparecer bajo sus aguas a localidad de Argusino.
La Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, es el monumento más representativo del municipio, data del siglo XVI y ha sido reformada recientemente. Del mismo siglo es un puente románico hecho totalmente de piedra y es reseñable la ermita del Humilladero aunque se encuentra prácticamente en ruinas. Por el pueblo además se encuentran varias fuentes romanas y numerosas cruces como la Cruz del Encuentro, la Cruz de Peñagorda o la Cruz de Salve.

No debes perderte

 

Antigua Iglesia de San Miguel Arcángel

Iglesia nueva

Puente de piedra de la Rivvera de Suelgas

Ermita del Humilladero

Cruceros

Puentes

Presa de Almendra

La encina de la roca

Fiestas

Consigue gratis la audioguía